lunes, 29 de junio de 2009

Estilo pintoresco


La concepción del estilo pintoresco se fundamenta en la tesis de que es más fácil de imaginar aquello que se nos muestra, que aquello que se nos hace comprender.
El estilo pintoresco es aquel que se basa en un detalle descriptivo plástico, una comparación o una antítesis para fijar con más fuerza en la imaginación del lector, una imagen o concepto.
El detalle descriptivo plástico es aquel que nos permite crear una visión detallada de las imágenes. Una descripción rápida de las cosas referidas y no sólo su referencia. La comparación que lleva la intención de crear una idea referencial ilustrada, permite que, por asociación de ideas, el lector se forme una imagen de lo enunciado; la comparación debe ser clara, natural, justa y sugestiva. La antitesis es cuando una imagen o palabra se compara con otra de carácter análogo, para dar más relieve a la idea. Se le compara con el efecto de las sombras y las luces en una pintura.

Ejemplo de estilo pintoresco (los efectos pintorescos van en itálicas):
“Madame y Monsieur madrugan. A las siete ya se oye a Madame en su diario encuentro con el cepillo de lavar la ropa, los cacharros de cocina y la plancha. A las siete, Monsieur se tira del lecho. Desayunan. Madame, vestida de calle, sorbe un vaso de leche, Monsieur, todavía con flecos de sueño en los ojos, metido en su pijama de tela de colchón, bebe un café y lee un periódico.
Todos los días, en tanto se atusa la enorme mata de pelo que lleva por bigote, dice lo mismo. “Esto va mal, pequeña”. Todos los días Madame responde sin entusiasmo “Oui”. A las ocho, Monsieur y Madame salen. En la puerta, un beso protocolario. Monsieur toma el metro, Madame el autobús…” (Francisco Lucientes, “Herencia de la guerra”).

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