La composición se efectúa mediante el empleo de siete técnicas básicas, las cuales pueden entremezclarse según los objetivos y formas que se deseen. Dichas técnicas son: exposición, argumentación, descripción, narración, diálogo, resumen, epístola y traducción.
Dichas técnicas son aplicables a numerosas formas específicas como en la novela, el cuento, el drama, la poesía, la nota informativa, el artículo periodístico, el comentario, la columna, el editorial, la entrevista, la crónica, el ensayo, el tratado, la didáctica, el manual, la disertación, la conferencia, la monografía, el manual, el compendio, el examen, el informe, el reportaje, la crítica y la carta.
lunes, 29 de junio de 2009
Reglas prácticas de la redacción

A continuación se incluyen una serie de reglas y consejos prácticos de redacción, que deben ser recordados por el escritor, ya que resumen de manera breve y concisa los pasos que debemos dar para una buena redacción.
A) Frases que no deben olvidarse:
1.- “El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a los demás”. (Stendhal).
2.- “Para que lo que se escribe pueda denominarse literatura es menester que produzca al lector un placer, no sólo por lo que se dice, sino por la manera de decirlo” (Stopford Brooke).
3.- “La literatura se anticipa siempre a la vida. No la copia, sino que la modela con arreglo a sus fines” (Oscar Wilde).
4.- “El hombre que escribe a cerca de sí mismo y de su propia época es el único0 que escribe a cerca de todas las gentes y de todas las épocas” (G. Bernard Shaw).
5.- “Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra” (J.R. Lowell).
6.- “En los libros perdura la imagen del ingenio y el conocimiento de los hombres” (Francis Bacon).
7.- “Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros” (La Rochefoucauld).
8.- “Hay muchos libros que no invitan a pensar a quienes los leen, por la sencilla razón de que tampoco han planteado esta exigencia a quienes los han escrito” (C.C. Colton).
9.- “Los malos escritores son los que tratan de explicar sus ideas endebles en el lenguaje de los buenos” (Lichtemberg).
10.- “Un buen escritor no sólo posee su propia inteligencia sino también la de sus amigos” (Nietzsche).
11.- “Si quieres ser leído más de una vez, no vaciles en borrar a menudo” (Horacio).
12.- “Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento” (Voltaire).
13.- “El que encuentra un tema adecuado a sus facultades no dejará nunca de encontrar palabras elocuentes y una expresión lúcida” (Horacio).
14.- “El conocimiento de los hombres y de las costumbres es el primer principio y el principal manantial del buen escribir” (Horacio).
15.- “El buen estilo debe ser ante todo claro” (Aristóteles).
16.- “El estilo es el hombre” (Buffon).
17.- “Las cosas grandes deben ser dichas con sencillez, el énfasis las estropea” (La Bruyere).
18.- “Las oscuridad y la afectación son los defectos más grandes del estilo” (Macaulay).
19.- “La misión del novelista no es relatar grandes acontecimientos, sino hacer interesantes los pequeños” (Schopenhauer).
B) La palabra es la herramienta del escritor y como en toda profesión, sólo conociéndola se le puede usar con acierto. Las palabras deben emplearse con exactitud y propiedad; el enriquecimiento del vocabulario es la manera de ensanchar nuestros recursos y esto sólo es posible por medio de la lectura de otros libros.
C) Es imprescindible disponer de un buen diccionario para las tareas de redacción, el más recomendable es el “Diccionario de la Real Academia de la Lengua”. También se recomienda disponer de diccionarios de sinónimos y etimologías.
D) Al momento de escribir, en el empleo de los sustantivos y de los verbos demostramos consistencia de vocabulario, el empleo de adjetivos debe ser muy exacto y no muy recurrente; de las otras partes de la oración deben emplearse sólo las indispensables. No abuse de los adjetivos ni de los adverbios, evite las preposiciones acumuladas y cuide de no entorpecer el ritmo de la frase con el abuso de las conjunciones. Sea parco en el empleo de los pronombres y tenga cuidado con el posesivo “su” que es una de las causas principales de anfibología (doble sentido). Respecto al gerundio, no le otorgue oficios errados, mejor, si es necesario, sustitúyalo por otro vocablo. No use palabras rebuscadas y cuando emplee un tecnicismo, explique su significado. Cuídese de no caer en barbarismos o solecismos y sea parco con los neologismos.
E) Al escribir de preferencia a las voces activas sobre las pasivas, no abuse de incisos o paréntesis. No emplee frases superfluas, todo lo que sea paja, táchelo o bórrelo. Evite las repeticiones excesivas, pero incluso prefiéralas al sinónimo inexacto e inusual.
F) Destaque siempre la idea principal y ordene las restantes en el orden lógico del pensamiento. Entre uno y otro párrafo procure ligar las ideas. Evite cacofonía, monotonía, asonancias y consonancias. Evite las transiciones bruscas entre párrafos, procure fundirlos para que estas no se noten. Mantenga su redacción a un mismo nivel, no se eleve demasiado para luego caer.
G) Recuerde que el estilo directo es más fuerte que el indirecto. No emplee frases hechas y lugares comunes, si es necesario recurrir a una metáfora existente debe renovarla, si no puede hacerlo, no la emplee. No empiece a escribir hasta que no tenga una idea clara del tema.
H) Al concluir un escrito, léalo como si fuera de otro y no dude en tachar lo superfluo. Si puede, relea en voz alta para buscar defectos de tonalidad.
A) Frases que no deben olvidarse:
1.- “El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a los demás”. (Stendhal).
2.- “Para que lo que se escribe pueda denominarse literatura es menester que produzca al lector un placer, no sólo por lo que se dice, sino por la manera de decirlo” (Stopford Brooke).
3.- “La literatura se anticipa siempre a la vida. No la copia, sino que la modela con arreglo a sus fines” (Oscar Wilde).
4.- “El hombre que escribe a cerca de sí mismo y de su propia época es el único0 que escribe a cerca de todas las gentes y de todas las épocas” (G. Bernard Shaw).
5.- “Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra” (J.R. Lowell).
6.- “En los libros perdura la imagen del ingenio y el conocimiento de los hombres” (Francis Bacon).
7.- “Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros” (La Rochefoucauld).
8.- “Hay muchos libros que no invitan a pensar a quienes los leen, por la sencilla razón de que tampoco han planteado esta exigencia a quienes los han escrito” (C.C. Colton).
9.- “Los malos escritores son los que tratan de explicar sus ideas endebles en el lenguaje de los buenos” (Lichtemberg).
10.- “Un buen escritor no sólo posee su propia inteligencia sino también la de sus amigos” (Nietzsche).
11.- “Si quieres ser leído más de una vez, no vaciles en borrar a menudo” (Horacio).
12.- “Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento” (Voltaire).
13.- “El que encuentra un tema adecuado a sus facultades no dejará nunca de encontrar palabras elocuentes y una expresión lúcida” (Horacio).
14.- “El conocimiento de los hombres y de las costumbres es el primer principio y el principal manantial del buen escribir” (Horacio).
15.- “El buen estilo debe ser ante todo claro” (Aristóteles).
16.- “El estilo es el hombre” (Buffon).
17.- “Las cosas grandes deben ser dichas con sencillez, el énfasis las estropea” (La Bruyere).
18.- “Las oscuridad y la afectación son los defectos más grandes del estilo” (Macaulay).
19.- “La misión del novelista no es relatar grandes acontecimientos, sino hacer interesantes los pequeños” (Schopenhauer).
B) La palabra es la herramienta del escritor y como en toda profesión, sólo conociéndola se le puede usar con acierto. Las palabras deben emplearse con exactitud y propiedad; el enriquecimiento del vocabulario es la manera de ensanchar nuestros recursos y esto sólo es posible por medio de la lectura de otros libros.
C) Es imprescindible disponer de un buen diccionario para las tareas de redacción, el más recomendable es el “Diccionario de la Real Academia de la Lengua”. También se recomienda disponer de diccionarios de sinónimos y etimologías.
D) Al momento de escribir, en el empleo de los sustantivos y de los verbos demostramos consistencia de vocabulario, el empleo de adjetivos debe ser muy exacto y no muy recurrente; de las otras partes de la oración deben emplearse sólo las indispensables. No abuse de los adjetivos ni de los adverbios, evite las preposiciones acumuladas y cuide de no entorpecer el ritmo de la frase con el abuso de las conjunciones. Sea parco en el empleo de los pronombres y tenga cuidado con el posesivo “su” que es una de las causas principales de anfibología (doble sentido). Respecto al gerundio, no le otorgue oficios errados, mejor, si es necesario, sustitúyalo por otro vocablo. No use palabras rebuscadas y cuando emplee un tecnicismo, explique su significado. Cuídese de no caer en barbarismos o solecismos y sea parco con los neologismos.
E) Al escribir de preferencia a las voces activas sobre las pasivas, no abuse de incisos o paréntesis. No emplee frases superfluas, todo lo que sea paja, táchelo o bórrelo. Evite las repeticiones excesivas, pero incluso prefiéralas al sinónimo inexacto e inusual.
F) Destaque siempre la idea principal y ordene las restantes en el orden lógico del pensamiento. Entre uno y otro párrafo procure ligar las ideas. Evite cacofonía, monotonía, asonancias y consonancias. Evite las transiciones bruscas entre párrafos, procure fundirlos para que estas no se noten. Mantenga su redacción a un mismo nivel, no se eleve demasiado para luego caer.
G) Recuerde que el estilo directo es más fuerte que el indirecto. No emplee frases hechas y lugares comunes, si es necesario recurrir a una metáfora existente debe renovarla, si no puede hacerlo, no la emplee. No empiece a escribir hasta que no tenga una idea clara del tema.
H) Al concluir un escrito, léalo como si fuera de otro y no dude en tachar lo superfluo. Si puede, relea en voz alta para buscar defectos de tonalidad.
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El desarrollo de las ideas

En el proceso práctico de la composición, debemos tener en cuenta la importancia de estudiar de la manera más completa el tema compuesto, tratando de cubrir todas las dudas que pudieran generarse en el lector. Para el desarrollo de las ideas hay dos recursos que son indispensables: imaginación y cultura. Pero debemos entender por imaginación, la capacidad para concebir mentalmente un hecho cualquiera, sentirlo como algo vivo que ocurre y transcurre, para después plasmarlo con la misma viveza, dinámica y emoción con que la hemos concebido.
El mecanismo consiste en generar una idea principal, analizarla y enriquecerla mediante el razonamiento analítico, las definiciones, los contrastes y los ejemplos; pero en este proceso expositivo tenemos que ser naturales; cuidando de no perdernos por las vertientes de la erudición o de la divagación intrascendente; sino procurando la claridad, sencillez, densidad y concisión.
Las frases tópicas son aquellas que expresan una idea que se puede desarrollar de manera completa. Ejemplos de frases tópicas desde las cuales es posible la composición de un artículo serían:
“La educación y la fuerza son los padres de todos los imperios”, “La amistad y el enamoramiento, sin confusiones”, “Las bellas artes”, “El sentido del deber”, “El egoísmo”, “La codicia”.
Para el desarrollo de las frases tópicas o ideas generales, existen ocho recursos que pueden ayudarnos:
a) naturaleza del hecho, situación o circunstancia,
b) antecedentes del mismo,
c) causas que le originan,
d) consecuencias que generan,
e) motivos próximos y lejanos,
f) ejemplos que le pueden ilustrar: históricos, anecdóticos o vivenciales,
g) medios para resolver, evitar o corregir,
h) alcance o trascendencia de los hechos.
A estos recursos podemos añadir todos aquellos que nuestra inventiva nos concedan:
visiones personales, comentarios de otras personas, documentación hemerográfica o bibliográfica, etcétera; y por último, cuando hemos documentado suficientemente el tema, es imprescindible seleccionar, evaluar y ordenar los datos, antes de proceder a su redacción.
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sábado, 27 de junio de 2009
El retruécano

El retruécano, que es una figura en la cual repetimos varias palabras, invirtiendo su orden para dar un significado análogo:
Aquí tenemos dos ejemplos de retruécano, uno en prosa y otro en verso:
“-A te chocarán –dijo Roberto- estas maniobras mías; pero no te extrañarán cuando te diga que busco aquí dos mujeres: una, pobre, que pueda hacerme rico; otra, rica, que quizá me hiciera pobre”.
“-A te chocarán –dijo Roberto- estas maniobras mías; pero no te extrañarán cuando te diga que busco aquí dos mujeres: una, pobre, que pueda hacerme rico; otra, rica, que quizá me hiciera pobre”.
¿No ha de haber un espíritu valiente?¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?¿Nunca se ha de decir lo que se siente?(Francisco de Quevedo)
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La epanadiplosis
La epanadiplosis, es una figura en la cual se principia y termina una frase con la misma palabra:
“Bueno fue en su vida, y en su muerte también bueno”.
“Bueno fue en su vida, y en su muerte también bueno”.
La concatenación
La concatenación, es una figura en la cual, cada frase de un período principia con la última del que le antecede:
“Cuando el diablo está en su lugar, llega Dios y lo pone mal. Dios al diablo, el diablo a la muerte, la muerte al herrero, el herrero al cuchillo, el cuchillo al buey, el buey al agua, el agua al fuego, el fuego al palo, el palo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la mosca, la mosca a la rana, y la rana cantá…” (Canción popular).
“Cuando el diablo está en su lugar, llega Dios y lo pone mal. Dios al diablo, el diablo a la muerte, la muerte al herrero, el herrero al cuchillo, el cuchillo al buey, el buey al agua, el agua al fuego, el fuego al palo, el palo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la mosca, la mosca a la rana, y la rana cantá…” (Canción popular).
La conduplicación
La conduplicación, figura donde, al principio de una frase, se emplea la última palabra de la anterior:
“Quien nunca ha dado amor, amor no ha recibido” (Popular).
“Quien nunca ha dado amor, amor no ha recibido” (Popular).
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